4 años de LUR: lo que aprendí, lo que creció y lo que está por venir

LUR nació de una reconstrucción.

No de un plan de negocios. No de un análisis de mercado.

Nació de una fase de mi vida en la que necesité volver a creer que aún era capaz de crear, aprender, construir algo con intención… y alma.

Era 29 de mayo de 2022 cuando presenté LUR al mundo.

Había sol, familia, amigos cercanos, y nervios que intentaba disimular con una sonrisa.

Cuatro años después… todavía cuesta creer que hayamos llegado hasta aquí.

Lo que aprendí

Aprendí que el miedo no desaparece.

Se aprende a caminar con él.

Hace cuatro años lancé LUR con mucha ilusión, pero también con miedo. Miedo a fallar. Miedo a no ser suficiente. Miedo a que nadie quisiera lo que yo tenía para ofrecer.

Hoy ese miedo ya no ocupa el mismo espacio.

No porque todo salga siempre bien, a veces sale mal.

Sino porque aprendí que reconstruir también es una bonita forma de crecer.

En estos cuatro años aprendí a formular. A crear una web. A sacar fotografías. A escribir. A construir una marca prácticamente de cero, con las manos y con el corazón.

Aprendí que pedir ayuda no es debilidad, es inteligencia.

Y aprendí sobre todo esto: una marca no es lo que la fundadora dice que es. Es lo que la gente siente cuando abre un pedido, cuando aplica un producto, cuando recomienda la marca a una amiga, cuando responde a una nota escrita a mano.

Eso es lo que me guía, todavía hoy.

Lo que creció

Cuando lancé LUR, muchas cosas no estaban en los planes.

No estaba en los planes crear una línea solar, estar en el Selfcare Market en Lisboa al lado de marcas que admiro, ni ver a cientos de mujeres hacer de la línea Well-Aging parte de su rutina diaria.

Tampoco estaba en los planes que los pedidos que yo preparaba sola pasaran a ser preparados por el equipo increíble de ARCIL, en Lousã, una colaboración que me enorgullece profundamente.

Llegaron nuevos puntos de venta, nuevas colaboraciones, nuevos desafíos.

Pero lo que más creció, y lo que menos esperaba, fue la comunidad.

Personas que recomiendan LUR a sus amigas, a sus madres, a sus hijas. Personas que vuelven. Que se quedan. Que confían.

Y en algún lugar del camino me di cuenta de algo importante:

LUR ya no soy solo yo.

Son vuestras rutinas, vuestros mensajes, la confianza que depositáis en mí y en LUR.

Y eso… quizás sea el logro más bonito de estos cuatro años.

Lo que viene

No os voy a contar todo todavía.

Pero puedo deciros esto: estos cuatro años me han enseñado lo suficiente para saber que aún hay mucho por construir.

Nuevos productos están en camino.

Nuevas ideas.

Nuevos aprendizajes.

Con el mismo cuidado, la misma intención… y probablemente algo de miedo también.

Pero ahora ya sé una cosa: el miedo no tiene por qué desaparecer para que sigamos creciendo.

Quédate por aquí. 👀

Una palabra de agradecimiento

Si has llegado al final de este texto, probablemente ya formas parte de esta historia de alguna manera.

Quizás porque compraste una vez.

Quizás porque nos sigues en silencio.

Quizás porque recomendaste LUR a alguien.

Quizás porque simplemente estás aquí hoy.

Gracias.

Este aniversario también es tuyo.

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